S.Angelo Lodigiano
Ciudad alegre, está situada a poco más de 30 Kms. al sur de Milán. El pueblo de Sant’Angelo es uno de los centros agrícolas y comerciales más importantes del Lodigiano.
A finales de la época romana fue un “castrum”; después fue un feudo de los Vizcondes que erigieron el actual Castillo (siglo XIV).
A la masa del Castillo se contrapone la esbelta torre de la campana del 1700.
La Basílica Romana Menor, querida de Mons. Rizzi y de los santangelinos en 1928, está dedicada al Abad San Antonio y a Santa Francisca Cabrini, y surge sobre el área de la vieja parroquia.
Toda la Basílica es un himno de alabanzas a Santa Francisca Cabrini: se puede admirar el baptisterio de madera del setecientos, donde la santa fue bautizada.
Las vidrieras que narran momentos de la infancia de Francisca y de su aventura misionera.
Es bellísima la capilla dedicada a la Santa y a su estupenda glorificación en la cúpula de la Basílica.
En el número cívico 245 de la vía a ella dedicada, se encuentra la Casa natal de Santa Francisca Cabrini.
Tres habitaciones en el piso de entrada y tres al piso superior, ubicadas alrededor de la pequeña escalera de madera. Detrás de la casa, la característica era, ahora ya no de tierra, donde el papá Agustín dejaba secar al sol los cereales producidos en el campo.
Cuando nació Francisca Cabrini, el 15 julio de 1850, sobre esta era, donde se estaba secando el grano, se posó un grupo de palomas que el papá Agustín trató de alejar. Una quedó atrapada de la pata al látigo y en aquél momento se oyó, desde una ventana del piso superior, el alegre anuncio: “es una ninã”.
De 1938, año de la beatificación de Francisca Cabrini, se dispone en la propia obra apostólica de una Comunidad de Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús, que habitan en el antiguo “Monasterio” de las Hijas del Sagrado Corazón donde la pequeña Cecchina frecuentaba el catecismo y donde se preparó a recibir los Sacramentos de la Confirmación y de la Primera Comunión. |